Una mañana de septiembre, cuando ya era primavera, se me acercó alguien de quien desconozco el nombre y me preguntó con una mirada de felicidad y arrepentimiento en los ojos:
"¿La distancia es acaso un impedimento para querer?"
Bien, solo sabía que no era el momento para contestar la pregunta y menos quería mentirle. Era una pequeña con sueños que volaban más altos que los míos pero me han dicho que volar tan lejos de tierra firme es peligroso, ahora me pregunto... ¿Que sea peligroso significa que no valga la pena?
La mire dudando todavía que respondería, teóricamente nadie puede sentir a distancia es ilógico y sin embargo, bien sabemos que cuando se trata de sentimientos, nada es coherente.
"Sí, supongo que si"- le conteste y me callé al sentir como la sonrisa que se posaba en mi corazón se llenaba de una extraña sensación y extrañesa ¿acaso lo que dije no lo dije pensando como una persona enamorada?. Quizás después de todo, no haya nada que sea total y completamente imposible...
Digo, el amor nunca lo fue...
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