De pequeños pies y ojos deslumbrantes, nació un día aquella fantasía que iluminó cuatro felices vidas. Ella sonreía cálidamente y parecía que te miraba con esos profundos ojos...
En la Luna todo lo que nacía era diferente a lo común, la gente saltaba y cantaba alegremente a pesar de las dificultades de que en sus vidas pudieran haber. Ella creció en ese ambiente donde los sentimientos más profundos eran ocultados de la vista de los conocidos. Diariamente desayunaba un trago de alegría y un trozo de exquisito entusiasmo, los cuales le permitían tener grandes aventuras con príncipes encantados o lugares de ensueño que creaba con su pequeña mente.
Recuerdo más de alguna vez haberla visto danzando con los versos de una historia redactada por ella, otras veces la vi coserse un vestido con las letras de una canción que tanto le gustaba y disfrutaba.
En invierno le nacía un encanto innato y a pesar de verse encerrada en su casa, ella se fantaseaba en el piso más alto de su torre de princesa, de la cual solamente escapaba cuando su madre la llamaba a comer o para invitarla a jugar como chef de la casa.
Un día descubrió que había otro camino, tuvo que decidir si quería seguir donde siempre o tomar aquel camino completamente desconocido que la llevaría a un mundo nuevo, del que no sabia nada.
Después de pensar por un tiempo el asunto se armó con su guitarra, sus cuadernos de poesía, las fotos de toda su infancia y aquellos peluches que tanto amaba y se fue por aquel nuevo camino. Al entrar a este su vida cambió completamente, en estos momentos ella llegaba a la Tierra, un planeta aun muy desconocido para ella. Con mucha tristeza vió como su hermana no podía continuar el viaje y no podía seguir acompañándola en el camino de su vida transformándose en ese ángel que solo ella podría sentir y vivir dentro de si misma para siempre.
Las cosas dejaron de ser como eran, sus alas tuvieron que ser guardadas en el closet de las fantasías. Con el tiempo conoció a personas completamente distintas que la creían diferente por ser de otro lugar, por ser de la Luna, no muchos la entendían ni entendían su idioma de letras e imaginaciones con el que ella se expresaba diariamente. Parte del proceso fue adaptarse a todos los cambios y descubrir que con el paso del tiempo conocería a personas que se encontrarían en su misma situación y la entendieran, personas que harían de su vida nuevamente aquel cuento de hadas que había dejado atrás, personas que tendrían al igual que ella un closes con sus objetos de fantasía, personas que eran diferentes, como ella... tan solo... diferentes.
Hermoso... te adoro tavi :)
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